Coreografia para recien casados

Una pareja de novios puede aprender a bailar para su boda
Pareja que va a hacer el baile nupcial

¿Sabías que en la Academia de salsa de Antonio (el de El Cónsul, Málaga) se imparten también clases para novios? En efecto, desde hace años el profesorado se especializa en hacer coreografías de salsa, vals, bachata, u otros, pero adaptadas al típico baile que los recién casados hacen en la celebración de su unión, delante de todos sus invitados.

Es por tanto, y como te puedes imaginar, un momento delicado. Un montón de gente mirándote, los nervios habituales de estos eventos, una vestimenta y un calzado que no son los habituales y un conjunto de elementos que dificultan más que nunca la ejecución de cualquier actividad y mucho más la de un baile previamente estudiado, aprendido y memorizado.

Lo más importante para que el baile salga bien, después de todo, es que te diviertas y te olvides de dónde estás y de todas esas personas que te están mirando. Límitate a clavar tus ojos en los de tu pareja, a sentir la música y déjate llevar por el momento. Piensa que los demás no conocen la coreografía ni probablemente tengan ni la más remota idea de cómo se baila lo que sea que estás bailando. Por tanto, los más probables es que les guste de todas formas, en el momento en que actues con naturalidad, le pongas un poco de pasión y seas sensual con tu pareja.

Después de todo, en este tipo de bailes, lo que de verdad hace que la gente se quede mirando embobada y quieran y bailar como tú, es lo sensual que te muestres. En muchas ocasiones, a mí me ha bastado una mirada provocativa, una autocaricia en un momento apropiado, o rozar la piel del hombre para que el momento se torne mágico. Lo malo, eso sí, es que corres el riesgo – a mí me pasa con frecuencia- de que tu marido se quede embobado y olvide la coreografía. Aunque la verdad, a mí me gusta ese momento de desconcierto en que el hombre no sabe lo que está haciendo y su corazón late disparado… La última vez que me pasó algo así fue simplemente cantando en voz alta algún párrafo especialmente intenso de la canción, mirando directamente a los ojos de mi pareja y cantándole con pasión. El pobre se equivocó y me pidió que no le cantara más así, porque no podía concentrarse.

Autor: Vanesa.

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